El futbolista profesional iraní Amir Nasr-Azadani, de 26 años, podría ser ejecutado por participar en las protestas a favor de los derechos de las mujeres en Irán. El sistema judicial de la República Islámica podría ahorcarlo por un delito llamado “moharebeh,, cnsiderado «odio contra Dios».

Nasr-Azadani está acusado de pertenecer a un grupo armado, responsable del asesinato de tres agentes de seguridad, el 16 de noviembre, en la ciudad de Isfahán, en el centro de Irán, indicó el Servicio de Prensa de la BBC.

Funcionarios iraníes aseguraron que el propio futbolista confesó el crimen; dijeron también que tienen grabaciones de circuito cerrado de televisión y otras pruebas en contra de Nasr-Azadani y los otros ocho coacusados.

El 17 de noviembre se dio a conocer la muerte del coronel Esmaeil Cheraghi, durante las protestas en Irán. Tres días después, la emisora estatal IRIB difundió un video con las confesiones forzadas de tres personas, quienes afirmaron haber participado en su asesinato.

Después de la difusión del video, las autoridades publicaron el nombre de tres sospechosos: Amir Nasr-Azadani, Saleh Mirhashmi y Saeed Yaghoubi.

Medios locales señalaron que Nasr-Azadani sí participó en las protestas, pero no en el asesinato del coronel porque no estaba en la zona donde falleció el oficial del ejército.

También aseguraron que no se ha dictado un veredicto contra el deportista, pero, de acuerdo con “BBC Monitoring”, los jueces iraníes continuarán “dictando fallos sin prestar atención a la exageración de los medios”.

Señaló que esta parecería ser la respuesta a las campañas en redes sociales, dentro y fuera de Irán, que expresan su apoyo a Nasr-Azadani, pues temen que su ejecución “sea inminente”.

“Hoy, en la final del Mundial, solo espero que los jugadores en el campo y el mundo entero recuerden que hay un hombre y compañero futbolista llamado Amir Nasr, condenado a muerte, solo por hablar a favor de los derechos de la mujer”, escribió una colombiana en un hilo de Twitter, el domingo 18 de diciembre.

“Ojalá haya más de un minuto de silencio en nuestros corazones para recordar lo importante y más de una voz unida gritando por lo justo”, añadió.

Pero el secretario LGTBI del Partido Socialista Obrero Español, Víctor Gutiérrez, consideró “muy triste” que en la final de la Copa del Mundo nadie se acordó de Nasr-Azadani. “Era un momento inmejorable para que sus compañeros tratasen de parar su ejecución”, indicó.

El cantante español Alejandro Sanz también se pronunció al respecto: “Amir Nasr-azadani está condenado a la horca por defender los derechos humanos. Por favor, seamos del equipo de la vida, de la justicia.

“Unámonos todxs en un grito de esperanza ante la barbarie diaria y continua que ejerce Irán en contra de las libertades”, escribió en esta red social, el 17 de diciembre.

Nasr-Azadani nació en febrero de 1996 en Isfahán, Irán. Comenzó su carrera futbolística en el equipo Sepahan Sport Club de Isfahán, que juega en la Iran Pro League, conocida actualmente como la Copa del Golfo Pérsico.

En 2014 se sumó al equipo de Teherán Rah-Ahan, uno de los clubes más antiguos de Irán, que actualmente juega en la Liga Azadegan, la segunda más importante del país. Un año después, se unió al Tractor Sports Club, de la ciudad de Tabriz, donde estuvo hasta el 2019 para formar parte del equipo Gol Reyhan Alborz.

Irán ha efectuado dos ejecuciones vinculadas a las protestas contra el régimen clerical del líder supremo Alí Jamenei. Las manifestaciones, lideradas por mujeres, estallaron después de la muerte en custodia de la joven Mahsa Amini, de 22 años, detenida por la llamada policía moral el 13 de septiembre por traer mal puesto su hijab.

Por Staff

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