La polémica que ha golpeado a la Selección Mexicana Femenil Sub 20 comienza a destapar nombres y Roberto Melville es uno de los señalados.

De acuerdo a información de Proceso, el expreparador físico del Tri Femenil Sub 20 entabló una relación sentimental con una futbolista del combinado tricolor. Melville mandaba mensajes inapropiados y propuso mantener una relación a la jugadora, a cambio de un lugar en el 11 titular, así como adelantarle las listas de las alineaciones y cambios en los partidos.

Esta situación llegó a vista y oídos de varias de las futbolistas del plantel mediante capturas de pantalla de las conversaciones que en su momento no fueron tomadas con la seriedad debida.

Una de las futbolistas mostró su inquietud, incomodidad y desacuerdo con la situación y decidió comunicar lo sucedido a la máxima autoridad de la Federación Mexicana de FutbolYon de Luisa, explicando la situación mediante una carta, la cual ocasionó el despido inmediato de Melville.

“Todo el equipo se dio cuenta de la situación que ocurrió con Roberto y la jugadora no puso límites tampoco. A la jugadora se le hizo fácil hacerle notar a sus más allegadas que Roberto estaba interesado en ella y que le mandaba la lista un día antes del partido para que viera ella quienes iban a jugar de titulares, la banca, y los cambios. Esa comunicación no se debe dar entre el cuerpo técnico y las jugadoras”, explicó la fuente consultada por Proceso, la cual sostiene un cargo en las selecciones menores.

La directora técnica, Maribel Domínguez, junto al resto de su cuerpo técnico, fueron relevados de su puesto mientras se llevan las investigaciones pertinentes por parte de las autoridades de la FMFMelville fue despedido. Todo esto a menos de un mes del Mundial de la categoría.

“Intentó ligársela y hubo una presión del sujeto para que accediera a tener una relación personal con él y ella no supo qué hacer. Le dio miedo decir que no y pensó en que podía obtener beneficios como seguir siendo titular y que la sigan llamando a la selección. Pensó que si se negaba no la volverían a llamar. No hay certeza de que tuvieron algo más por fuera. Roberto vive en Cuernavaca, es casado y tiene hijas adolescentes. Hubo ese como intercambio de mensajitos de ‘me gustas’ y ella tuvo un poco de presunción hacia sus compañeras y lo vio como un juego.

“Ellas están chicas y son tan inconscientes que se les hace gracioso ese tipo de cosas. Ahorita que ya se destapó la cloaca consideran que debieron haber pensado en las demás. Ya hablaron todas y todas se sintieron mal porque había otras que tenían una sensación de por qué éstas siempre son titulares y nosotras no”, apuntó la fuente a Proceso.

 

 

Por Staff

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