El ciclo de endurecimiento de la política monetaria y la fortaleza del dólar ejercen presión sobre el sector externo de los mercados emergentes, y aunque el tema inflacionario es una situación que todo el mundo está enfrentando, los bancos centrales de América Latina reaccionaron en promedio nueve meses antes, lo que les permitió ubicarse en una mejor posición.

Pese a que el 2022 será recordado como el año en que la inflación regresó, en el 2023 la inflación debería a comenzar a dar signos de desaceleración claros en la segunda mitad del próximo año en la mayoría de las geografías, explicó Juan Cerruti, economista en jefe de Grupo Santander.

Durante su participación en el XIX Encuentro Santander América Latina, Cerruti explicó que hoy se tiene la inflación más elevada en 40 años, consecuencia de un entorno económico global inusual, ya que el mundo enfrentó dos shocks de oferta consecutiva a nivel global en los últimos dos años, la pandemia y la guerra iniciada por Rusia.

Para el próximo año, dijo las perspectivas indican una desaceleración global, producto de la caída del consumo y de la inversión debido a la inflación y la mayor incertidumbre, las tensiones geopolíticas y el endurecimiento de las políticas monetarias,

Sin embargo, Latinoamérica afirmó parte con buenos  fundamentales y bancos centrales que han ganado reputación, en un entorno que será más desafiantes para la región, aunque los riesgos siguen latentes como geopolítica, ciclo económico en China y calibración de la política monetaria.

En el caso de México, los riesgos están concentrados a la baja, indicó Rodrigo Brand, economista en jefe de Santander México, “en el escenario base el crecimiento se reducirá en 2023, en línea con la desaceleración global, la inflación se reduciría lentamente y las tasas de interés permanecerían elevadas”.

Crecer más

Para Brand de Lara, el nearshoring “puede ser una muy buena oportunidad para crecer por arriba del potencial. Si tu visitas el norte de México, como Ciudad Juárez, Tijuana, prácticamente esas localidades se están viendo favorecidas por esta movilidad de las cadenas de producción, lo que los clientes nos dicen es que no hay bodegas o plantas, incluso hay interés para acelerar el financiamiento de parques industriales y aprovechar esta oportunidad”.

Para ello dijo, se necesita infraestructura, un entorno de negocios con certidumbre y estabilidad, “creo que las condiciones están ahí, hacia adelante vamos a ir viendo que esto va  ir madurando y se va a ir reflejando sobre todo en esta franja”.

En materia económica, consideró que los cuatro años de esta administración se ha observado que la prudencia fiscal se mantiene, “a pesar de un entorno incierto, la realidad es que la estabilidad macro esta ahí y esa es el ancla fundamental para la inversión;  creemos que esas anclas macro, una política monetaria con la inflación a la baja, un deficit publico dentro de unas finanzas públicas estables, es la mejor señal para alimentar la certidumbre y alimentar la inversión”.

Eso permite que el nearshoring hacia adelante se amplíe la capacidad instalada, “que ahora mismo lo que se esta usando es lo que ya existe, pero la inversión implica incrementar la capacidad instalada y que esto genere oportunidades de inversión mucho mayores y  una atracción mas diversificada de industria, eso es lo que estamos esperando”.

Por Staff

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *