México rompió un nuevo récord, pues al cierre de abril la inflación en el país se ubicó en 7.68%, la más alta de los últimos 21 años. Esto ha generado el encarecimiento de los alimentos, un fenómeno que afecta en mayor medida a los hogares más pobres, reveló un estudio publicado hoy por el Instituto Mexicana para la Competitividad (IMCO).

De acuerdo con el IMCO, para las familias que perciben alrededor de 9 mil 939 pesos al trimestre el aumento en el precio de la canasta de consumo es de 8.74% anual, mientras que para las familias cuyos ingresos trimestrales ascienden a más de 163 mil pesos el encarecimiento se calcula en 7.48%.

La razón de esta desventaja para los hogares con menos recursos (decil 1) se debe principalmente a que es este sector el que destina una mayor proporción de su gasto a la adquisición de productos cuyo precio se ha elevado en el último año y su canasta de consumo se concentra en alimentos y bebidas.

En tanto, los hogares con más ingresos (decil 10) enfocan una buena parte de sus recursos al pago de servicios como educación, cuidado de vehículos y comunicaciones, rubros en los que la inflación se ha reflejado en menor medida.

Los hogares pertenecientes al decil 1 dedican el 7.2% de su gasto a verduras, legumbres y semillas, alimentos cuya inflación alcanzó el 13.1% en abril pasado, mientras que las familias del decil 10 solamente destinan un 4.8% de su gasto a éstos.

En contraste, el gasto proporcional en artículos y servicios de educación para las personas de menos ingresos fue únicamente de 2.4%, mientras que los hogares con más recursos destinaron 9.8% de su gasto total a dicho rubro cuyo incremento anual en los precios fue de solo 3.2%.

“El efecto del incremento en precios sobre los productos en los que más gastan los hogares con menores ingresos implica que el poder adquisitivo de los estratos socioeconómicos más bajos es también el que más se contrae ante un periodo con altas presiones inflacionarias. Esto extiende las brechas ya existentes entre los extremos socioeconómicos, que persisten no sólo en materia de ingresos, sino también en otros indicadores”, se lee en el reporte del IMCO.

Ante el encarecimiento de los alimentos, el IMCO propone fortalecer la competencia económica, aprovechar los beneficios del comercio exterior, focalizar los apoyos a la población de más bajos recursos y facilitar la producción nacional de bienes con alta inflación.

El pasado 4 de mayo, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador y el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, presentaron el Paquete Contra la Inflación y Carestía el cual incluye 24 productos de la canasta básica, principalmente alimentos, cuyos precios se buscarán homologar a nivel nacional mediante estímulos a la producción y acuerdos con intermediarios y empresas.

Por Staff

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