Los gobiernos del G7 y la Unión Europea piden que Rusia sea expulsada del Consejo de Derechos Humanos de la ONU como represalia por las “atrocidades” perpetradas en Ucrania. Además, reclaman que los responsables rindan cuentas por los posibles crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos desde el inicio de la invasión.

Los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Francia, Alemania, Canadá, Italia, Japón y Reino Unido, así como el Alto Representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell emitieron un comunicado común en el que condenan “en los términos más rotundos” matanzas como las registradas en Bucha y otras zonas cercanas a Kiev.

Antony Blinken, ministro de Exteriores de Estados Unidos, señaló por medio de Twitter que el G7 se ha comprometido a “pedir cuentas al Presidente Putin por su guerra no provocada y a garantizar que sufra una derrota estratégica en Ucrania”.

En este sentido, lamentaron las imágenes de civiles muertos, víctimas de tortura y aparentemente ejecutados, así como informes de violencia sexual y destrucción de infraestructura civil muestran la verdadera cara de la brutal guerra” lanzada sobre Ucrania.

Los firmantes instaron a Moscú a cumplir las medidas cautelares dictadas por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y que planteaban la suspensión inmediata de la ofensiva, iniciada el 24 de febrero por orden del presidente, Vladimir Putin. Además, condenan las atrocidades en Bucha y otras ciudades ucranianas señalando que están integradas en la lista de violaciones graves del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario y los derechos humanos.

Por otro lado, aseguran que serán juzgados los responsables de “estos actos atroces” e instan sumar esfuerzos para investigar y recopilar pruebas sobre los posibles crímenes de guerra y lesa humanidad. “Continuaremos trabajando para garantizar la rendición de cuentas de todos los involucrados en la guerra de agresión de Moscú, incluido el régimen de Lukashenka en Bielorrusia”.

“Estamos convencidos de que ahora es el momento de suspender la membresía de Rusia en el Consejo de Derechos Humanos”.

Asimismo, cuestionan la a afirmación de Rusia de que las sanciones occidentales provocaron que los precios mundiales de los alimentos se dispararan y la califican como una “mentira descarada”.

El llamamiento, que enmarcan dentro del “inquebrantable” apoyo a la soberanía y la integridad territorial ucraniana, se extiende también a la ayuda humanitaria, para que ésta pueda repartirse de forma “segura, rápida y sin trabas” en Ucrania, y a los corredores de evacuación de civiles.

Reducir la dependencia energética

Los firmantes expresan su postura en contra del posible uso de armamento químicobiológico o nuclear dentro de este conflicto, ya que “sería inaceptable y derivaría en graves consecuencias”, según consta en el comunicado.

“Ya hemos adoptado sanciones económicas y financieras sin precedente contra Rusia que suponen un coste significativo para su economía”. Ahora, creen que es momento de “incrementar esta presión“, con la vista puesta en “reducir la dependencia de la energía rusa“. “Trabajaremos juntos con este objetivo”, comentan

La reunión entre ministros de Exteriores del G7 se ha producido en presencia del jefe de la diplomacia ucraniana, Dimytro Kuleba, que agradece el apoyo en redes sociales con el mensaje “Agradezco a los ministros del G7 por invitarme. Discutimos formas de llevar la ayuda militar, económica y humanitaria a Ucrania a un nuevo nivel. Ucrania propone un trato justo: el mundo nos brinda todo el apoyo que necesitamos; nosotros luchamos y derrotamos a Putin en Ucrania”.

Kuleba confirma discusiones en el ámbito militar, económico y humanitario con el objetivo de llevar al asistencia internacional “a un nuevo nivel”.

Ucrania propone un acuerdo justo: el mundo nos ofrece todo el apoyo que necesitamos y nosotros derrotamos a Putin en Ucrania“, resume el ministro.

Con información de Europa Press

Por Staff

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