La policía municipal de Cuernavaca detuvo a cinco activistas, tres mujeres y dos hombres, que protestaban en la Paloma de la Paz contra un caso de violencia vicaria en la entidad, que involucra al exprocurador de Morelos, Rodrigo Dorantes Salgado, creador de las fosas de Tetelcingo y Jojutla en la época de Graco Ramírez.

Se trata de la menor conocida como Nikté, a quien reclama su madre Meztli Granados, que ha denunciado tráfico de influencias del padre Alán Antonio Dorantes, hermano del exprocurador e hijo de Ricardo Dorantes Sanmartín, quien fuera candidato a diputado por el PAN y el Partido Verde, además de militante perredista.

El pasado 31 de marzo, la madre logró que se le concediera la custodia de Nikté, sin embargo, no ocurrió la entrega de la menor, se les negó aún con la participación de un actuario, todo ello según la denuncia de Meztli Granados. Desde el 4 de abril, la niña fue declarada como sustraída por parte del padre y no ha sido localizada.

Esta mañana, un grupo de activistas decidieron realizar una protesta en las inmediaciones de la Paloma de la Paz, en el acceso norte de Cuernavaca, donde hicieron pintas al monumento y bloquearon intermitentemente la vía. De acuerdo con el relato de una de las participantes que prefirió guardar el anonimato, al momento de irse del lugar, arribaron patrullas de la policía municipal.

Luego de marcarles el alto, continúa el testimonio, los agentes les pidieron revisar sus mochilas, a lo que se negaron las activistas. Entre ellas se encontraba la propia Meztli Granados, madre de la menor. Entonces comenzó un forcejeo que terminó en la detención de cinco personas: Fernanda Robles, Magnolia Montaño, Andrea Acevedo, Jonas Fragoso y Armando Peña.

Al principio se dijo que las habían trasladado a un centro de separos del municipio, sin embargo, luego se supo que fueron puestas a disposición del Ministerio Público en la Fiscalía General del Estado. Ahí permanecieron por al menos cuatro horas y luego fueron liberados sin que se les imputara delito alguno.

Durante los primeros tres años de gobierno de Cuauhtémoc Blanco, las policías municipales estuvieron integradas en el llamado Mando Coordinado en una policía estatal. Sin embargo, con la llegada de las nuevas administraciones municipales el 1 de enero, algunos municipios decidieron separarse.

Es el caso de Cuernavaca, gobierno que encabeza el independiente José Luis Urióstegui Salgado, quien llegó al poder bajo las siglas del PAN sin ser militante. La policía en el municipio la encabeza Alicia Vázquez Luna, quien fuera jefa de policía con Graco Ramírez, antes de la llegada de Alberto Capella.

El gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo se deslindó de los hechos a través de un comunicado: “Se informa que el Gobierno del Estado no participó en los hechos mediante los que se llevó a cabo el operativo donde elementos de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano de Cuernavaca realizaron la detención de un grupo de manifestantes, sobre la avenida Heroico Colegio Militar en la ciudad capital”.

En las redes sociales, colectivas feministas reclamaron la acción de la policía municipal por representar “una acción que criminaliza la protesta”.

Rodrigo Dorantes fue procurador en el gobierno de Graco Ramírez, el 28 de marzo de 2014 ordenó la inhumación de un número indeterminado de cuerpos en una fosa irregular en el panteón de la comunidad de Tetelcingo. Lo mismo ocurrió en julio de ese mismo año, en el panteón de la colonia Pedro Amaro, en Jojutla. Ambas fosas “representan la prueba de que el Estado también desaparece cuerpos”, dijo entonces el poeta Javier Sicilia.

Por esos hechos hay dos personas procesadas, pero ninguna condenada aún. El exfiscal Dorantes declaró en 2016 en calidad de “testigo”, actualmente trabaja en la Fiscalía General de la República (FGR).

Por Staff

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