Un avistamiento en Francia de moscas carnívoras o «quebrantahuesos», una especie antigua que se creía extinta hace más de un siglo, mantiene a la población alerta.

Fueron detectadas en febrero pasado en el Parque Nacional de los Pirineos, durante una vigilancia sanitaria en el valle de Ossau.

Un guardabosques del parque pudo observar a las moscas sobre los restos de un jabalí que yacían sobre la nieve.

Denominada científicamente como Thyreophora cynophila, esta especie fue considerada extinta desde 1836, cuando se les vio por última vez.

Estaban incluidas en la lista de especies en extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). No obstante, en 2010 fueron detectadas en España.

Algunas de las razones sugeridas para su desaparición fue el cambio en el trato del ganado y la pérdida de megafauna depredadora que provocó la escasez de cadáveres grandes con huesos aplastados.

Estos insectos pueden alcanzar la cavidad medular y la médula ósea, por lo que se le negó a la mosca su probable hábitat de reproducción.

La «quebrantahuesos» no es una mosca común, ya que mide casi 10 milímetros de largo, su cabeza es de color naranja y cuerpo azul metálico con un par de manchas negras en las alas y, de acuerdo con científicos, son más activas en invierno, cuando sus larvas se alimentan de los restos de grandes mamíferos que se descomponen en la nieve.

Fue descrita por primera vez por Georg Wolfgang Franz Panzer en 1798 como Musca Cynophila, que en alemán se tradujo como Hundefliege (mosca-perro), ya que fue encontrada sobre el cadáver de un perro.

“Una rara especie de mosca de cabeza naranja llamada #ThyreophoraCynophila, que se creía extinta desde 1836, fue redescubierta en el sur de Francia, dice el Parque Nacional de los Pirineos. #Insects también se observaron en España en 2010 #Nature”, indicó un usuario en redes sociales.

Por Staff

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