El gobierno morenista de Baja California retomará la construcción de la desaladora de Rosarito que firmó el último gobierno panista y canceló Jaime Bonilla Valdez por considerarlo un contrato leonino.

Marco Antonio Moreno Mexia, secretario de Hacienda, reveló hoy que ante la sequía que enfrenta la cuenca del Río Colorado (y de la cual se abastece a todo el estado), se han buscado alternativas para obtener el líquido.

Una de ella tiene que ver con retomar la construcción de la llamada desaladora de Rosarito, la cual construiría la empresa mexicana Aguas de Rosarito, misma que es una extensión de una empresa extranjera.

En 2020, el minigobierno de Jaime Bonilla (estuvo dos años) canceló el contrato pues entre las condiciones de pago estaba comprometer las participaciones federales y diversos impuestos locales para liquidar los trabajos de construcción a la empresa extranjera.

En ese año, Bonilla tachó de leonino el contrato que se firmó en 2015 durante la administración del panista Francisco Vega de Lamadrid. Proceso documentó el contrato y las personas beneficiadas.

Hoy, el gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda calificó como una «cancelación unilateral, con una torpeza» y que dio pie a una demanda por parte de Aguas de Rosarito ante la Corte Internacional de Comercio.

Anunció que la semana pasada se llegó a un acuerdo con los dueños para suspender el litigio internacional, «para no afectar las finanzas del estado».

«Y eventualmente buscar una sustitución de los inversionistas interesados en el proyecto, en condiciones razonables y competitivas para el estado», señaló.

Y añadió: «hay la posibilidad de buscar que no se cancele de manera definitiva y se pueda retomar el proyecto, ejecutar en condiciones competitivas para el estado y sin la presión de un juicio internacional».

También aclaró que si hubiera inversión del gobierno de Estados Unidos, una parte del agua de la desaladora de Rosarito se vendería para los estados de California y Arizona.

El proyecto inicial, y que se canceló, contemplaba vender agua a la Unión Americana.

Además, para mitigar la falta de agua, la gobernadora Ávila Olmeda anunció que se perforarán seis pozos en Tijuana, proyectos en los que la mitad del dinero lo aportará la Conagua.

Además, anunció la construcción de una planta potabilizadora, aunque no precisó cuánto podría ser con recurso privado y cuánto estatal.

Actualmente Ensenada vive una crisis de agua y hay colonias localizadas en los cerros, y que son de clase de mayores recursos, que no reciben agua desde abril pasado, ello debido a las condiciones de la red de agua potable.

El secretario de Hacienda dijo que en los años recientes se invirtió «una cantidad ridícula» en los organismos operadores de agua del estado.

Por Staff

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