El exgobernador Jaime Rodríguez aseguró hoy, en entrevista radiofónica, que no debió haber ido a prisión, pues los delitos por los que actualmente es juzgado no requerían encarcelamiento, por lo que sus derechos fueron violentados.

“Nunca debí haber estado ahí. Los delitos por los que se me acusan son presuntos, que no han sido probados. Demostraré mi inocencia de manera completa. Las razones no son obviamente legales, fueron meramente políticas, por los momentos que vive el estado y nunca he evadido la justicia”.

“Yo siempre he dicho que el ejercicio público tiene sus consecuencias y uno tiene que enfrentarlas, pero legalmente con el derecho que le asiste a cualquier ciudadano de presunción de inocencia y en este proceso muchas cosas fueron violentadas”, dijo con voz débil y prácticamente irreconocible, en entrevista a Radio Fórmula.

El Bronco fue detenido el 15 de marzo y encerrado en el Penal de Apodaca 2, por los delitos local de abuso de autoridad, en la requisa del sistema de transporte Ecovía, y federal por uso de recursos de procedencia ilícita, para fondear su campaña presidencial del 2018.

El 1 de mayo fue enviado al Hospital Universitario para que fuera operado de padecimientos gastrointestinales y mientras convalecía fue notificado que, por el primer cargo, el juez de control había cambiado el criterio, para que siguiera el proceso en libertad, aunque aún le quedaba la otra causa, que el domingo fue variada, también, por lo que, por orden judicial, el exmandatario ya está en condiciones de regresar a casa cuando salga del hospital privado, donde se recupera.

En la entrevista con Ciro Gómez Leyva, El Bronco dijo que él actuó para el bien de la ciudadanía, aunque tuvo que pagar injustamente por ello.

“Sé que cualquier acción del servicio público tendrá críticas y consecuencias, sin embargo, hicimos lo que teníamos qué hacer. Si te das cuenta de los dos presuntos delitos por los que se me acusa, uno de ellos, en el 2018, fue subsanado cuando obtuve la candidatura a través de una resolución del Tribunal Electoral nacional, en un juicio que hicimos contra el Instituto Nacional Electoral”.

“El otro delito por el que se me acusa fue por haber firmado el decreto de una requisa del sistema de transporte público que curiosamente sigue operando el estado. Es decir que el Estado acaba de comprar más camiones, que los sigue poniendo al servicio de la comunidad y que yo en ese momento, con la autoridad que me dio el pueblo de Nuevo León, se lo requisamos a los empresarios que no cumplieron, de manera arbitraria”, dijo.

Al referirse al desempeño de Samuel García Sepúlveda, quien ha promovido las dos denuncias por las que fue encarcelado, el mandatario en el sexenio 2015 – 20221, dijo que le falta conocimiento para manejar la sequía en el estado de Nuevo León.

“Lo digo con errores y aciertos en el ejercicio del gobierno. Nuevo León es un estado extraordinario. Curiosamente en seis años, nosotros nunca reducimos el agua, curiosamente en seis años, nuestras presas siempre estuvieron con agua suficiente para mantener a esta gran ciudad y su crecimiento”.

“El problema es que cuando llegas al gobierno y dices que todos son corruptos y ratas y esas expresiones, que no deben ser de alguien que deba gobernar un estado y tan amplio, tan lleno de universidades, cultura y educación. Dejamos un estado en los primeros lugares de generación de empleo y cobertura educativa”, dijo quien fuera mandatario sin partido.

Señaló que en estos casos que se le siguen, el gobernador no puede convertirse en juez, en referencia a los señalamientos públicos que ha hecho Samuel García, sobre su persona, señalándolo como corrupto.

Por Staff

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